Su principal actividad es cultivar un ambiente de desarrollo que fomente la autonomía, el respeto individual y la curiosidad. Ofrece un espacio cálido y preparado, con adultos altamente capacitados, para guiar y observar cuidadosamente el desarrollo de los niños. Además, se centra en apoyar las necesidades nutricionales, emocionales y de salud de los niños, especialmente para aquellas familias que no cuentan con seguridad social.